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 La propagación por Arabia Saudí de su versión radical del Islam
Por Adrian Morgan
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En la última semana, varios asuntos aparecidos en las noticias mundiales han aportado luz sobre el problema que plantea Arabia Saudí, supuesta aliada en la guerra contra el terror, que  sin embargo financia mezquitas que promueven precisamente el extremismo y las llamadas a la yihad que incitan al terrorismo. Hay una cierta hipocresía en esa propagación por los saudíes del Islam, en cualquiera de sus versiones, si consideramos que ese antidemocrático reino impide que se importe a su territorio cualquier símbolo perteneciente a otra fe. Crucifijos o biblias se encuentran prohibidos. Los trabajadores extranjeros proliferan en el reino, pero si alguno de ellos intenta llevar a cabo una oración o liturgia cristiana, será encarcelado.

Arabia Saudí ha sido incluida, por la Comisión de los EEUU sobre Libertad Religiosa Internacional, en la lista de "países especialmente preocupantes" por las violaciones a aquella. De acuerdo con los términos establecidos en la ley de 1998 sobre libertad religiosa internacional (International Religious Freedom Act, IRFA), Arabia Saudí fue incluida en la relación de países en observación por el Departamento de Estado americano. En septiembre de 2005 Eritrea se convirtió en el primer país en recibir una sanción en aplicación de lo establecido en la IRFA, pero a Arabia Saudí, cuya represión iguala a la de Eritrea, le fue concedida una "dispensa" de 180 días a fin de permitirle un tiempo para que "continúe las discusiones que conduzcan a hacer progresos  sobre importantes cuestiones relativas a la  libertad religiosa"

Incluso a los propios musulmanes de Arabia Saudí, la estricta interpretación wahabista les deniega derechos humanos básicos. Esta doctrina salafista, fue originada en 1744 por Muhammad Ibn Abd al-Wahhab (1703-1792), quien se valió de unos violentos ejecutores  llamados muttawa, mutawi o mutawi'oon para asegurarse la obediencia a su doctrina. Actualmente esos muttawa, o policía religiosa, se ocupan de la promoción de la virtud y la represión del vicio. Los muttawa son draconianos, habiendo causado la muerte de 15 colegialas un lunes, 11 de marzo de 2002, cuando se declaró un fuego en el dormitorio de una escuela de chicas. Algunas chicas trataron de escapar del edificio en llamas, pero tropezaron con miembros de la muttawa que consideraron que las chicas no se encontraban decentemente vestidas por lo que las golpearon y las obligaron a volver a las llamas. La  muttawa impidió también a los bomberos que se acercaran a apagar el incendio.

El poder de la muttawa ha sido ligeramente disminuido en mayo de 2006, pero su represión continúa. El 6 de junio de 2006 una mujer saudí de 70 años fue enviada a la cárcel porque se presentó en una tienda donde solo había dependientes masculinos. La anciana y maltrecha mujer fue arrestada por la muttawa por haber estado "en estrecha cercanía con un hombre" ("khalwat").

La muttawa está implicada  en la destrucción de monumentos nacionales que han sobrevivido desde la época de Mahoma, para que no se conviertan en lugares de peregrinación. En 1998, la tumba de Amina bint Wahb (madre de Mahoma) fue destruida. La casa de Khadija, la primera mujer de Mahoma, ha sido convertida en unos aseos. Actualmente solo sobreviven 20 estructuras de los tiempos del profeta del islam.

El wahabismo saudí se alió con las ambiciones expansionistas de la tribu de al-Saud, que ahora integra la familia "real" saudí y ostenta todos los cargos importantes del  que se califica a sí mismo como gobierno, aunque si no fuera por las reservas de petróleo, el reino sería considerado como una insignificante dictadura de la peor ralea. A pesar de toda la represión ejercida por esta nación, que en noviembre de 2006 castigó con 90 latigazos a la víctima de una violación en grupo, aquella exporta su  retrógrada doctrina a todo el mundo.

En el sur de Adelaida, Australia, la construcción de la mezquita de Park Holme fue paralizada este mes porque el primer ministro, Alexander Downer se negó a que la misma fuera financiada por el gobierno saudí. La mezquita había servido de refugio al inmigrante Wayra Kanie, que fue capturado en Irak el año pasado, luchando contra las fuerzas de la coalición.

Downer dijo: "Se viene produciendo una preocupación a nivel internacional, y no específicamente en Australia, acerca de ciertos elementos de Arabia Saudí, corazón del wahabismo y del sufismo..., que están tratando de esparcir su particular interpretación extremista del Islam. Históricamente el gobierno de Arabia Saudí ha proporcionado financiación (a las mezquitas extranjeras). Yo no digo que haya nada ilegal en ello..., pero tenemos derecho, sin duda, a expresar nuestro punto de vista al gobierno de Arabia Saudí."

Downer parece confundir sufismo, una corriente no política del islam, con salafismo, una rígida interpretación de la fe.

Este mes, el gobierno italiano ha anunciado que se va a introducir un control y seguimiento de las donaciones extranjeras a las  mezquitas y escuelas islámicas. Giuliano Amato, el ministro de interior dijo que tiene escaso control sobre el dinero que entra en el país, especialmente del procedente de gobiernos extranjeros. Y añadió: "Hay algo  en ello que no me gusta. En el futuro quiero saber quién está financiando qué."

En 2005 la familia real saudí aprobó un proyecto para construir 4.500 escuelas coránicas o madrassas en India, Bangladesh, Nepal y Sri Lanka. El coste de esa operación se estima en 35 millones de dólares. La finalidad de estas madrassas es la promoción de "una educación moderna y liberal basada en valores islámicos".

 Freedom House ha publicado un estudio del "moderno y liberal" sistema educativo saudí en la primavera de 2006, titulado El curriculum de intolerancia de Arabia Saudí. Este informe ha analizado libros de texto usados en escuelas saudíes en los que se mantiene que "judíos y cristianos son enemigos de los creyentes" y que el "enfrentamiento entre esos dos mundos es perpetuo". A los estudiantes se les decía que no acogieran amistosamente a los infieles y que no intimaran con ellos ni los respetaran. Difundir el Islam mediante la yihad era "un deber religioso", según se les decía. Estos libros de texto se emplean para la educación de 5 millones de niños en 25.000 colegios de Arabia Saudí, y en cientos de colegios en el extranjero.

Anteriormente se había publicado otro informe por Freedom House, en el invierno de 2004-5, titulado "
Saudi publications on hate fill american mosques" (Publicaciones saudíes impregnadas de odio inundan las mezquitas americanas). Investigadores voluntarios fueron enviados a 15 mezquitas de los EEUU y éstos recogieron más de 200 libros y publicaciones. La mayoría de ellos estaban escritos en árabe. En ellos se decía a los fieles que debían rechazar el cristianismo pues "las iglesias son casa de Dios y que el Dios que allí se adoraba era un infiel."
Las publicaciones también animaban a la gente a odiar a criados no musulmanes, le pedía que las mujeres fueran se cubrieran con el velo, y prohibía a los musulmanes que fueran contratados al servicio de un no creyente. Las mezquitas en las que se recogió dicho material estaban en California, Illinois, Virginia, Texas y Washington DC.

Un informe llevado a cabo por el experto en terrorismo Jean-Charles Brisard, recopilado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en diciembre de 2002 afirmaba que entre 1992 y 2002, al-Qaeda recibió entre 300 y 500 millones de dólares procedente de bancos y hombres de negocios saudíes. Lo que representa el 20% del PIB saudí.
Según Brisard,  el secretario general de la  Liga Musulmana Mundial (fundada en La Meca en 1962)  Abdullah Bin Abdul Moshin al Turki inició negociaciones comerciales con Muhammad Zouaydi en España, en el año 1999. Zouaydi era el principal proveedor de fondos de al Qaeda en Europa. Abdullah al Turki era consejero del difunto rey Fahd. En noviembre de 2003, Turki fue galardonado con un premio por el rey Abdullah por su  labor misionera.
Los saudíes han estimulado siempre la  limosna o zakat, pero incluso en aquellos casos en que estas donaciones caritativas iban dirigidas a financiar actividades terroristas se han mostrado reacios a asumir responsabilidades. En noviembre de 2002, el príncipe Salman, gobernador de la provincia de Riad y hermano del rey Fahd, dijo: "Si los beneficiarios han usado los fondos asistenciales para una finalidad perversa, no es nuestra responsabilidad en absoluto."
Esta actitud ha contribuido a oscurecer la cuestión de la financiación e influencia saudíes en relación con el extremismo y el terrorismo. El 22 de diciembre de 2003 la Comisión de Finanzas del Senado remitió una carta a la IRS en la que le requería información sobre 25 organizaciones que operaban en territorio americano, sospechosas de financiar el terrorismo.

Entre ellas había dos de corte caritativo radicadas en Arabia Saudí, Al Haramain y The International Islamic Relief Organization (IIRO). Las fondos de origen caritativo de esta última eran estrictamente controlados por el príncipe Salman, el mismo que en 2002 se había desentendido del destino último de la zakat. Documentos incautados en los territorios palestinos en 2002-3 con motivo de la operación  Escudo Defensivo, llevada a cabo por Israel, pusieron de manifiesto que la IIRO había enviado 280.000 dólares para actuaciones caritativas gestionadas por la organización terrorista Hamas. El príncipe Sultán, ministro de defensa saudí, es uno de los principales contribuyentes  en la financiación de la IIRO.

El Tesoro americano ha catalogado como  terroristas a la rama Filipina de IIRO y Al-Haramain. La IIRO filipina (liderada por el cuñado de Osama Bin Laden) y la IIRO indonesia fueron catalogadas como tales en agosto de 2006, pero tal vez por razones diplomáticas, la rama saudí no ha merecido esa catalogación.

La IIRO tiene conexiones con la  Muslim World League, MWL, (Liga Musulmana Mundial). En diciembre de 2005, el máximo representante de la MWL en Virginia, Abdullah Alnoshan fue deportado. Este había sido arrestado en julio por agentes de inmigración y del FBI pertenecientes a la Joint Terrorism Task Force (Fuerzas  conjuntas de actuación antiterrorista), acusado de utilizar documentación falsa.
El miércoles 13 de julio de 2005, el subsecretario del Tesoro Stuart Levey afirmó que ciertos  ricos ciudadanos saudíes representan "una fuente significativa" de la financiación global del terrorismo. Ante la comisión del senado convocada para una sesión sobre financiación del terrorismo, Levey dijo que La Liga Musulmana Mundial y otras organizaciones de caridad saudíes "continúan causándonos gran preocupación" Estas imputaciones fueron rechazadas por el  secretario general de la Liga Musulmana Mundial.
Abdullah Al-Turki ha condenado frecuentemente el terrorismo pero la MWL tiene un programa claramente wahabista.

Según la Fundación Jamestown, la MWL  difunde propaganda antiamericana de manera "radical y vehemente", y entre los objetivos de su programa también está Europa. Los saudíes iniciaron una política de difusión global de su versión del Islam suní  en los años ochenta del pasado siglo, como reacción  a la revolución shií de Irán.

Según el antiguo director de la CIA,  R. James Woolsey,  los saudíes han gastado cerca de 90.000 millones de dólares en la difusión de su doctrina por todo el mundo desde los años setenta.
Alguien que recibió  durante años la educación religiosa que se imparte en Arabia Saudí fue Abdullah al-Faisal.
Faisal llegó al Reino Unido en 1991, bajo los auspicios de las autoridades religiosas saudíes. Durante 12 años se dedicó a predicar por todo el país, dando sermones en mezquitas y centros islámicos. Aunque durante todo este tiempo no tuvo un día de trabajo honrado, ello no le impidió reclamar beneficios sociales. Pero el coste de sus numerosos desplazamientos por el país no fue únicamente cubierto con subvenciones estatales.   Buen amigo de Abu Hamza, el islamista manco que arenga contra judíos e infieles, sus sermones no eran menos incendiarios que los de aquel.

Faisal nació en Jamaica, hijo de piadosos padres cristianos, siendo su nombre originario Trevor William Forest. A los 16 años abandonó Jamaica  para trasladarse a Sudamérica y posteriormente a Arabia Saudí. En la universidad de Riad estudió el Islam.

Debido a sus discursos incendiarios fue arrestado bajo la imputación de "incitación al asesinato" y "odio racial". Estos eran los mismos cargos por los que fue condenado el 7 de febrero de 2006 Abu Hamza. Delante del palacio de justicia de Old Baley, donde lo juzgaron, los musulmanes manifestaron su oposición a la sentencia de nueve años que le fue impuesta, aunque finalmente aquella quedó reducida a siete años.

De manera sorprendente se prohibió que formaran parte del jurado a judíos o hindúes, sentando con ello un incómodo precedente. También se supo que durante el proceso del oficialmente "pobre" clérigo, el juez, Peter Beaumont, había recibido una carta procedente de Escocia en la que se le ofrecía una cantidad de 50.000 libras (98.000 $) como soborno.

En los sermones de Faysal se llevaba hasta el extremo la ideología wahabista saudí. Las ideas que parecían chocantes en los libros de texto saudíes y libros-guía de las mezquitas resultaban ahora moderadas comparadas con los exabruptos de Faysal.
Este enseñaba a las madres a no educar a sus hijos como "pusilánimes",  sino a prepararlos para la yihad comprándoles pistolas y armas de juguete.
Mantenía que para los musulmanes era aceptable matar judíos, hindúes y americanos. Estas son algunas de sus afirmaciones:


        "Todos vosotros tenéis que combatir contra América en cualquier lugar en el que os encontréis ¿Queda claro? Tenéis que aprender a disparar, a pilotar aviones, a conducir tanques, y tenéis que aprender a cargar vuestros rifles y a usar misiles."
        Podéis usar armas químicas para exterminar  a los infieles. Si tenéis cucarachas en vuestras casas podéis fumigarlas con productos químicos. ¿Quién tienen más dignidad las cucarachas o los infieles? Si fumigáis a las cucarachas fumigad a los hindúes."
        "La libertad nunca podrá ser alcanzada mediante la democracia. El camino hacia ella no será nunca la papeleta sino la metralleta. El Islam fue propagado con la espada; hoy en día debe ser propagado con el Kalashnikov."
        "Cuando tienes un objetivo legítimo, lo golpeas duramente. Si mueren mujeres y niños son daños colaterales."
        "Los cristianos y los judíos no os aceptarán jamás, a no ser que sigáis su perverso y corrupto modo de vida."

Una  de las declaraciones hechas por él sugería, de forma inquietante, que la familia real saudí auspiciaba el terrorismo. Decía Faisal: "Vosotros, como muchos otros, ¿lloráis porque sois pobres? Si es así, ¡haced la yihad! Fijaos en todo el dinero que está oculto  en  los bancos suizos. Hay también bancos en Brunei donde el rey Fahd ha depositado 30 millones de dólares. Si estáis padeciendo la pobreza, haced la yihad y tendréis dinero a mansalva."

Faisal decía que la Princesa Diana y el Príncipe Felipe "serían enviados a las llamas del infierno, donde arderían por siempre". En su opinión las leyes británicas "son impuestas por acólitos de Satanás, homosexuales y adoradores del diablo".
Aquel llegó incluso a sugerir que las centrales energéticas deberían ser alimentadas con  cadáveres de hindúes masacrados.

Tras estas declaraciones de Faisal, Zubaida, su  velada esposa pakistaní intentó justificar sus opiniones. Según ella: "Cuando el decía que si veías a un hindú caminando por la calle era legítimo matarlo y quitarle el dinero", se estaba refiriendo a "un contexto de guerra como el que puede darse entre musulmanes e hindúes en Cachemira." Y añadía: "Cuando el dijo: "Qué hermoso es matar a un infiel", solo estaba haciendo una cita de las santas escrituras. El es un hombre de Dios, un buen padre y un excelente marido. Si fuera un terrorista, no hubiera elegido hablar en público"

Aun en el caso de que no fuera un terrorista, las homilías de Faisal se divulgaban en cintas grabadas y en DVD, de modo que sus sermones, al igual que los de Abu Hamza, fueron escuchadas por personas que luego cometieron atentados terroristas.
Faisal era también amigo de James Ujaama.
Jermaine Lindsay, uno de los suicidas de los atentados del 7 de julio, tenía una colección de su cintas en su casa, donde se localizaron después de que este se hiciera estallar.
El líder de la célula compuesta por cuatro hombres que mató a 52 personas en el metro londinense era Mohamed Sidique Khan.
Khan y Shehzad Tanweer, otro de los suicidas del 7 de julio, frecuentaban la mezquita de Tunstal Road, en Beeston. Abdullah al-Faisal predicaba habitualmente en esta mezquita a la que Khan asistía como fiel.
Hamid Alí, el imam decano de esa mezquita, se refirió a los cuatro terroristas suicidas como "niños de Faisal". El iman recordó que cuando Abdulá al-Faisal realizaba sus prédicas, Mohamed Sidique Khan solía hacerle preguntas.
Peter Clark, jefe de la unidad antiterrorista de Scotland Yard, señalaba que, a tenor de los planteamientos de Faisal: "nunca sabremos cuantos de estos jóvenes, chicos impresionables a los que Faisal adoctrinó, marcharon al extranjero, a campos de entrenamiento de los que nunca regresaron. Tenemos motivos fundados para creer que un cierto número de personas marchó  de hecho al extranjero tras oír los discursos de aquel."
Si Arabia Saudí siguió o no financiando a Faisal tras su llegada a Gran Bretaña, es algo que se desconoce. Pero lo que resulta evidente es que fue en Arabia Saudí, en contacto con las doctrinas wahabistas que se enseñaban en la universidad Ibn Saud de Riad, donde Faisal se convirtió en un extremista.