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Los Musulmanes: Un pueblo maniatado, esclavizado por el Corán
Por el Doctor Rashasyam Brahmachari
8 de diciembre de 2008


En la primera semana de enero de 2006, la Federación Americana de Musulmanes de Origen Indio (American Federation of Muslims of Indian-origin, AFMI) y el Talent Promotion Trust (Fondo para la Promoción del Talento), una ONG situada en Bangalore, mantuvieron una mesa redonda  sobre el tema "La India como país emergente y el desarrollo de la población musulmana".

Faruk Shaikh, famoso actor de cine, dirigiéndose a los intelectuales musulmanes allí reunidos, dijo "Los musulmanes deben interrogarse a si mismos sobre la razón por la cual su situación  ha alcanzado un niveles tan bajos, y deben dejar de culpar a los demás por su pésimo nivel educativo". Y añadió que tras hacer un análisis de la comunidad musulmana había llegado a la conclusión de que…  "…las discriminaciones de origen religioso, los prejuicios contra las mujeres y otros problemas constituyen una plaga para dicha comunidad."
Comentando el retraso económico de la comunidad, decía aquel que"la población del sur puede considerarse afortunada de que sus condiciones sociales y económicas sean algo mejores que las de la población musulmana del norte. Dense una vuelta por las remotas regiones del norte y comprobarán que las condiciones de vida de los musulmanes de esa zona son demoledoras". "La limosna canónica o zakat que dispensan los ricos a los pobres no es suficiente para elevar el patético nivel de vida de los musulmanes", según el Sr. Shaikh (Islamic Voice: febrero de 2006).

Con referencia al rol que los musulmanes deberían  desempeñar en la nueva India emergente, Sadaqath Peeran, presidente de la Al-Ameen Education Society, señaló que "si los musulmanes quieren intervenir como iguales en la India emergente, han de deshacerse de las ataduras de la pobreza y el analfabetismo. El inglés debe ser impartido en todas las escuelas de lengua Urdu, si queremos prepararnos para hacer frente a los retos de un mundo competitivo". Maqbool Ahmed Siraj, Secretario del Talent Promotion Trust, dijo, "La situación de los Musulmanes es muy deprimente en todo el mundo. No existe estímulo ni incentivo para la innovación o la creatividad en el Mundo Musulmán". Y tras lamentar el bajo nivel de la actividad económica en el Mundo Musulmán, Siraj añadía, "La totalidad del producto interior bruto del Mundo Musulmán representa exactamente la mitad de lo que Francia produce en un solo año" (Islamic Voice, febrero de 2006).

En enero de 1998, Wasim Sajjad, Presidente del Comité Ministerial Permanente para la Cooperación Científica y Tecnológica,  con sede en Islamabad, señalaba en una conferencia de prensa que los países pertenecientes a la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), teniendo en cuenta su contribución a la población mundial, deberían contar con unos cuatro millones de científicos e ingenieros, pero la realidad era que solo contaban con doscientos mil, es decir, a penas un 5% de la cifra estimada necesaria. Señaló igualmente que los musulmanes representan 1.300.000 personas, o lo que es lo mismo, el 32% de la población mundial, sin embargo los artículos de investigación científica publicados por aquellos son insignificantes, estando por debajo del 1% del total. Además su contribución al área de la alta tecnología, como el software o la tecnología de la información, es realmente limitada. Sajjad, a la vez que deploraba la escasa creatividad y la pobre contribución de los musulmanes a la ciencia moderna y a la tecnología, lamentaba el hecho de que los países islámicos no gastaran  más de 130.000 dólares por año en educación superior e investigación, siendo así que en función del porcentaje de la población mundial que representan, debieran gastar 4,7 millones de dólares por año.
La llamativa carencia de creatividad en el Mundo Musulmán ha sido puesta de relieve en otro estudio realizado por Hisamul Islam Siddiqi, presidente de la ONG con sede en Nueva Delhi, Indian Islamic Council.

En la India y en cualquier otro país del mundo, los musulmanes como comunidad, se encuentran comparativamente más atrasados y encabezan las listas de analfabetismo entre adultos, mortalidad infantil y pobreza. En un seminario dirigido por Sidiqqi sobre el tema "Legado Islámico: su dimensión en la India", que tuvo lugar en Delhi en febrero de 2000, aquel informaba de que cerca del 36% de los indios musulmanes residían en ciudades, siendo en su mayoría  chabolistas, que vivían bajo el umbral de la pobreza.

Por su parte la ONG con sede en Mumbai, Rahat Welfare Trust, tras recalcar la oscuridad generalizada en que están sumidos los musulmanes a causa de la pobreza y el analfabetismo , señalaba "Esta oscuridad convierte a nuestras libertades en  una broma…solo la luz que aporta la educación podrá erradicar esa oscuridad que ha creado la ignorancia".

Sadatulla Khan, director de la revista mensual Islamic Voice, que se edita en Bangalore, tras lamentar el anquilosamiento intelectual y la falta de creatividad existente en la Comunidad Musulmana, escribía en un editorial titulado "Estancamiento intelectual y formas de remediarlo", que, "Los Musulmanes, tanto a nivel colectivo como individual, vienen padeciendo un estancamiento intelectual desde hace siglos y se están quedando dolorosamente aislados en la carrera hacia la civilización."

Este panorama no varía mucho en el Mundo Árabe, integrado por los 22 países islámicos de la Liga Árabe. Aunque algo menos pobres, los habitantes de estos países se encuentran bastante atrasados en todos los dominios de la vida. Muchos de estos países, generosamente dotados con recursos naturales como petróleo o gas natural, no tienen que lidiar con una pobreza endémica o con conflictos étnicos. E incluso muchos de ellos se sacudieron el cautiverio extranjero, el legado colonial o neocolonial, bastante tiempo atrás. Así pues la pregunta nace espontáneamente: ¿Qué ha ido mal? ¿Qué ha hecho que aquellos se hayan quedado estancados en un tiempo pasado?

La respuesta a estas preguntas nos la ofrece un estudio del año 2000 realizado por un comité de intelectuales y eruditos árabes, bajo los auspicios del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas. El comité, dirigido por el académico egipcio Nader Fergani, llevó a cabo un estudio que duró un año y en el que se analizaron cuidadosamente las flaquezas y potencialidades del Mundo Árabe. Los hallazgos de ese estudio, titulado "Informe sobre Desarrollo Humano en Países Árabes, 2002" fue publicado en la primera semana de julio de 2002.

Para calcular el desarrolllo de un país, la ONU durante los últimos diez años viene usando el "Índice de Desarrollo Humano" o, en inglés, Human Development Index (HDI) que incluye: esperanza de vida de los recién nacidos, índice de analfabetismo entre adultos, escolarización infantil, y así mismo, ingresos per capita. Existe también otro índice llamado "Índice Alternativo de Desarrollo Humano", en inglés "Alternative Human Developmet Index" (AHDI), que prescinde de los ingresos per capita incluidos en el HDI, pero incluye factores adicionales como el derecho a la libertad de expresión y otros derechos fundamentales similares de los que disfrutan algunos pueblos; acceso a Internet, emisiones de dióxido de carbono, y otras cuestiones de esta índole.

En ambos índices la puntuación de  los Países Árabes se encontraba por debajo de la práctica totalidad de los países del mundo.

En la zona oscura, los investigadores han identificado tres principales deficiencias.
La primera: uno entre cinco árabes vive con menos de 2 $ por día.
La segunda: Sus ingresos per captita se han incrementado en un 0.5 % en los últimos 20 años, por debajo de cualquier otro lugar en el mundo, con la excepción de los países islámicos del África Subsahariana.
La tercera: El informe valora negativamente el hecho de que será necesaria una media de 140 años para que el árabe medio vea multiplicados por dos sus ingresos con ese índice de crecimiento, mientras que un gran número de países considera que podrá alcanzar ese objetivo en un período inferior a una década.

La ausencia de libertad, dice el informe, es la causa de muchos de los males que asolan al Mundo Árabe, tales como, gobiernos extremadamente autocráticos, elecciones amañadas, confusión entre el poder judicial y el ejecutivo y coerciones a los medios de comunicación y a la sociedad civil.  "Esta ausencia de libertad origina entornos sociales patriarcales,  intolerantes y, en muchas ocasiones, sofocantes", asevera el informe.
La amplia corriente democratizadora que ha recorrido tantas partes del mundo en las últimas dos décadas, parece haber dejado intacto al Mundo Árabe. "A menudo la democracia se ofrece como una concesión, y no como un derecho. La transferencia de poder a través de las urnas no es un fenómeno común en el Mundo Árabe", dice el informe. La libertad de expresión y de asociación están sumamente limitadas y ningún país árabe cuenta con medios de comunicación realmente libres. "Las sociedades civiles en los países árabes están atadas de manos y los obstáculos legales y administrativos traban la actuación de las ONG", continúa diciendo el informe.

Pese a que los Países Árabes gastan en educación un porcentaje mayor que la mayoría de los países en desarrollo, da la impresión de que el dinero no se invierte adecuadamente. La calidad de la educación es lamentablemente baja y existe un severo desajuste entre el mercado laboral y el sistema educativo. Cerca de 10 millones de niños carecen por completo de educación y "debido a este pobre sistema educativo, los Árabes  están quedando muy por detrás en los estudios e investigaciones científicas y tecnológicas", dice el informe. "La inversión en investigación y desarrollo representa menos de un séptimo de la media mundial. Solo el 0,6 % de los árabes utiliza Internet y el 1,2 % tiene ordenador personal. Y  a todo ello se une una preocupante falta de creatividad", añade el informe.

Algo que cualquier observador exterior sabe acerca del Mundo Árabe es que la mujer, dentro del mismo, no es tratada como un ciudadano de pleno derecho, y esta privación de derechos de la mujer es otra de las razones fundamentales del atraso que sufre el Mundo Árabe. El informe tilda sin ambages a esta situación de lamentable despilfarro. Y así se pregunta "¿Cómo puede prosperar una comunidad que suprime la mitad de su  potencial fuente productiva?". Pese a que la instrucción femenina se ha triplicado en los últimos treinta años, más del 50% de las mujeres árabes siguen siendo analfabetas. Su participación en los ámbitos social, económico o político es anecdótica en comparación con la de las mujeres de otras partes del mundo.

En este contexto, resulta pertinente decir un par de cosas sobre el asunto de la mujer musulmana en la India.

En un mensaje para la edición especial Naree Sakti del "Seva Surabhi 2002", que se publica en Ranchi, capital de Jharkhand, el ex presidente,  Dr. Avul Pakir Jainalabedeen Abdul Kalam escribía lo siguiente:

"Es de todos sabido que los pájaros tienen dos alas. Si ambas alas no crecen al mismo tiempo, el pájaro no podrá volar. De igual modo la sociedad tiene dos alas: el hombre y la mujer. Es preciso que ambos se desarrollen de la misma manera. Solo así la sociedad echará a volar".

Es importante señalar aquí que cuando a mediados de 2003, un veredicto de la Corte Suprema sostuvo la necesidad de que se diera cumplimiento al "código civil común", como medio para liberar a las mujeres de este país de la vergonzosa discriminación de género que representan la poligamia y el divorcio oral, el Presidente Kalam indirectamente otorgó su apoyo a los mulás integristas, al guardar silencio al respecto.

Clovis Maksoud,  erudito egipcio y uno de los responsables de la elaboración del informe, no sitúa la causa del actual atraso del Mundo Árabe, o del Mundo Islámico en general,  en ningún acontecimiento histórico del tipo del imperialismo occidental, la devastación causada por la segunda guerra mundial o cualquier otra intervención exterior. Sino que directamente apunta a la doctrina islámica en si misma como causa de la postergación de ese mundo. "La cuestión más delicada en todo este asunto,  otra vez cuidadosamente esquivada  por los autores del informe, es el papel que juega el Islam en la ralentización y obstrucción de la marcha del mundo árabe hacia ese renacimiento  por el que sus intelectuales suspiran y que siempre se desvanece"

Pese a que un artículo del informe alaba el Islam y afirma que la fe es el pilar de la justicia, la tolerancia, el equilibrio y toda suerte de bondades, la mayoría de los expertos en Oriente Medio y el Mundo Árabe están convencidos de que la omnipresente islamización de la sociedad  ha sido una catástrofe y es totalmente responsable de la asfixia del pensamiento creativo y el progreso del mundo árabe.

Desde los primeros años escolares, se enseña a los árabes que no deben cuestionar la tradición (establecida por Alá a través del Corán y de los hadices), que deben respetar la autoridad (de Alá) y que la verdad debe ser buscada en los textos (por ejemplo, el Corán y los Hadices), y no en la experiencia"
dice un comentarista británico. "El papel que juega el pensamiento (entre los musulmanes) es el de explicar y transmitir  (lo que ha sido ordenado por Alá en el Corán y en los hadices), y no el de indagar o cuestionar (esos dogmas religiosos)", añade un intelectual sirio.

No cabe duda de que esos planteamientos están coartando y entorpeciendo el pensamiento creativo, la innovación y el progreso en el Mundo Musulmán. Incluso un musulmán culto está obligado a creer en la ascensión de Mahoma al cielo (meraj) y en que aquel dividió la luna en dos mitades. Todos y cada uno de los musulmanes, ya sean cultos o incultos, están obligados a creer en la versión coránica de la creación del mundo según la cual Alá habría creado este mundo en seis días partiendo de la nada, la especie humana comenzó su andadura a partir de una sola pareja de hombre y mujer, llamados Adam (derivado del sánscrito adim) y Hawa, siendo Mahoma el nonagésimo descendiente de Adam, de lo que se infiere que Alá creó este mundo hace tan solo 4.135 años, tomando el período de 30 años como lapso de tiempo entre las sucesivas generaciones.

Al mismo tiempo a los musulmanes no les está permitido hacer una valoración racional de Mahoma, ni de su vida ni de su obra. Solo les está permitido elogiar todas sus acciones, sin hacer el más mínimo atisbo de crítica.  Mahoma debe ser siempre mostrado como un apóstol de la paz, ocultando sus crueles obras, como la masacre de los judíos de las tribus  Quraiza y Nazir, así como el asesinato indiscriminado de infieles árabes, para lo que organizó 82 raids y campañas militares durante sus diez años de permanencia en Medina. Todo musulmán ha de ver un sesgo divino en el hecho de que aquel contrajera matrimonio con 12 (o más) mujeres, incluyendo su matrimonio con Aisha de 6 años, cuando el tenía 52, y su matrimonio con Zaynab, la mujer de su hijo adoptivo Zaid. ¡Qué insulto a la inteligencia! ¡Qué tremenda servidumbre intelectual!

Las opiniones de los intelectuales que elaboraron el "Informe de 2002 sobre Desarrollo Humano Árabe" que hemos recogido más arriba nos llevan a concluir que los musulmanes de cualquier parte del mundo están privados del derecho a la libertad de pensamiento y se encuentran intelectualmente esclavizados por el credo islámico. O, más certeramente, que constituyen una comunidad maniatada, esclavizada por el Corán.
¿Puede acaso prosperar una comunidad de esclavos? Solo el tiempo dirá quien puede liberarlos de esta esclavitud y cómo.

Para concluir consideramos pertinente citar a un eminente intelectual del Islam, Sir William Muir. En su admirada obra, La vida de Mahoma (The life of Mahomet), escribe aquel, "La espada de Mahoma y el Corán, constituyen los más irracionales enemigos de la civilización, la libertad y la verdad que el mundo haya conocido hasta el presente."