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El matrimonio temporal en el derecho islámico: una violencia social legitimada.
Point de Bascule
18 de noviembre de 2007



El matrimonio temporal es una institución desconocida en los países occidentales. Entre los musulmanes chiítas este tipo de matrimonio, llamado "matrimonio de placer", tiene una larga tradición. Los musulmanes sunitas han rechazado siempre este tipo de matrimonio. Sin embargo, en la última década, el fenómeno de los matrimonios temporales "sin obligación", llamados matrimonios misyar, se ha extendido entre los sunitas, especialmente en Arabia Saudita y en otros países del golfo.

Estos matrimonios proporcionan una cobertura religiosa a la prostitución (evitando sin duda la muerte por lapidación o flagelación). Ofrecen además una respuesta religiosamente sancionada a las necesidades sexuales de los jóvenes musulmanes, incluidos los que viven en occidente. Del mismo modo que los matrimonios fraudulentos estos pueden también servir para obtener visados de entrada en países occidentales o para el tráfico de mujeres o niños. Con ellos ha aumentado también el turismo sexual árabe y otras formas de tráfico de personas en países como India o Indonesia.

(1) Presentamos aquí la versión abreviada de un texto de Aluma Dankovitz que explica la diferencia entre las instituciones sunitas y chiítas del matrimonio temporal.

Introducción

En el matrimonio misyar (misyar significa "visita") la esposa renuncia a ciertos derechos que le reconoce el Islam, como el derecho al domicilio conyugal y al sostén financiero de su marido. Si el marido tiene otras esposas, la mujer renuncia a una parte proporcionada del tiempo y de la atención del marido. En el peor de los casos, el matrimonio es secreto. No se informa de él a la otra esposa, pese a que se haya firmado un contrato en presencia de testigos y documentado en presencia del juez, quedando constancia del consentimiento del "tutor" de la mujer.
Existe una gran demanda de matrimonios misyar vía Internet u otros servicios de mensajería electrónica.

En una fatwa de 10 de abril de 2006, el Instituto de derecho islámico de La Meca (escuela sunita) autorizó formalmente el matrimonio en el que "la mujer renuncia al domicilio conyugal, al sostén financiero de su marido y a la parte que le correspondería de vida en común con aquel y admite que su marido la visite a su conveniencia, noche y día."

La fatwa autoriza también los "matrimonios de amistad", en los que la mujer continúa viviendo en casa de sus padres. Los esposos pueden encontrarse ahí o incluso en otro lugar, a su conveniencia, dado que no hacen vida en común. Estos matrimonios aspiran principalmente a resolver las necesidades de los jóvenes musulmanes influenciados por las relaciones entre chicos y chicas en su entorno, y que desean otorgar una legitimidad religiosa a sus relaciones.

Los defensores del matrimonio misyar afirman que esta institución responde principalmente a las necesidades de las mujeres que tienen pocas oportunidades de contraer un matrimonio "ordinario", esto es, las mujeres que han sobrepasado la edad normal para contraer matrimonio, las viudas y las divorciadas (2). Los detractores de esta forma de matrimonio - entre los que se encuentran la gran mayoría de las mujeres- ven en él más bien una forma de explotación  de la precaria situación social de las mujeres solteras en la sociedad árabe. Se les reprocha también a estos matrimonios, que sean concebidos con la única finalidad de satisfacer la concupiscencia de los hombres, sin ninguna consideración por las necesidades de las mujeres y de los niños nacidos de estos matrimonios.

En el curso de la historia, la institución del "matrimonio de placer" ha constituido una manzana de la discordia entre el Islam sunita y el Islam chiíta, al ver en él aquellos una forma camuflada de fornicación. Los teólogos sunitas rechazan, sin embargo, toda comparación entre el matrimonio misyar y el matrimonio de placer, poniendo el énfasis en el aspecto formalista del matrimonio misyar que se oficializa de conformidad con las prescripciones religiosas, pero omitiendo tener en cuenta la esencia misma de este tipo de matrimonio y el hecho de que no se contrae con la finalidad de formar una familia.

Los autores de la fatwa de abril de 2006 del Instituto de derecho islámico prohíben, no obstante, aquellos matrimonios en los que el marido declara que dicho matrimonio será nulo si la mujer queda embarazada. El Instituto clarifica que "estos matrimonios son defectuosos  porque comportan un elemento de placer y porque la fijación de una fecha de expiración ya sea predeterminada, o desconocida en principio,  como por ejemplo el plazo de un mes o el momento del nacimiento de un hijo, los asimila a los matrimonios de placer que se encuentran formalmente prohibidos".

Otro tipo de matrimonio prohibido por el Instituto en esa fatua es el "matrimonio contraído con la intención de divorciarse", a saber, un matrimonio "en el que el marido oculta a la mujer su intención de divorciarse al término de un periodo determinado, por ejemplo diez días, o en una fecha en ese momento desconocida, como la fecha del fin de sus estudios o cuando haya alcanzado el objetivo que se había fijado cuando conoció a la mujer".

Aunque algunos teólogos autorizan este tipo de matrimonio (el matrimonio contraído con la intención de divorciarse), la fatwa clarifica que "el Instituto de derecho islámico lo prohíbe porque comporta elementos fraudulentos y falsas representaciones, y porque si la mujer o su tutor legal hubieran tenido información de ellos, probablemente no habrían consentido el matrimonio".

Extensión y características del fenómeno de los matrimonios temporales

La difusión de las nuevas tecnologías de la comunicación ha permitido el crecimiento del número de matrimonios misyar. Las agencias matrimoniales son también muy solicitadas. La mayoría de los matrimonios termina en divorcio.

Una importante agencia saudí ha declarado al cotidiano londinense Al-Sharq Al Awsat que tras la publicación de la fatwa autorizando los matrimonios misyar, viene recibiendo entre 15 y 20 peticiones por día de hombres de las edades más variadas, desde jóvenes de menos de 20 años -abiertos a mujeres de más de 40 años-, hasta hombres de 70 años o más. Según esta agencia, los jóvenes que se casan con mujeres en la cuarentena o cincuentena permanecen con ellas hasta el final de sus estudios. El matrimonio se oculta a los padres del joven y, una vez finaliza este sus estudios universitarios, contrae matrimonio con la joven elegida por su familia. La mitad de las solicitudes de matrimonio misyar provienen de jóvenes en la veintena.


Yusuf Qaradawi: "La mujer puede renunciar a algunos de sus derechos si así lo desea"

Al igual que otros eruditos musulmanes, el célebre teólogo musulmán Qaradawi sostiene que los matrimonios misyar son lícitos, aun si no pueden considerarse una forma ideal de matrimonio.

Según ha declarado en su programa semanal en Al-Yasira: "El matrimonio misyar responde a las necesidades de algunas mujeres. La mujer a la que Alá ha dotado de fortuna pero no le ha concedido la oportunidad de casarse a la edad adecuada podría consentirlo...Estos matrimonios reúnen todas las condiciones de validez exigidas por el Islam...Puede ser que la sociedad no los acepte pero hay una diferencia entre  matrimonio  socialmente no aceptado y matrimonio conforme a las prescripciones del Islam. Hay matrimonios permitidos por el derecho islámico que no son socialmente aceptados, como aquellos en que una mujer se casa con su criado o con su chófer, o en que una mujer joven se casa con un hombre de edad o un hombre joven se casa con una mujer mayor".

En cuanto al carácter secreto del matrimonio misyar, Qaradawi dice esto: "En Arabia Saudita, los matrimonios son registrados y oficializados por un juez. Lo mismo sucede en los Emiratos Árabes Unidos. El matrimonio no es, pues,  necesariamente clandestino. Además en los países del Golfo las mujeres tienen un tutor legal ¿Donde está el secreto cuando hay testigos y un tutor?"

"Desde mi punto de vista, los testigos constituyen una condición mínima para la legalidad del matrimonio. Algunas personas no quieren dar publicidad a su matrimonio por diversas razones...Yo conozco algunos teólogos de avanzada edad que contrajeron un matrimonio misyar y que mantuvieron relaciones con su nueva esposa  sin que ni su otra esposa ni sus hijos lo  hayan sabido en ningún momento antes de su muerte..."

"Los ataques de la prensa han hecho de la poligamia un crimen grave. La esposa piensa que si su marido toma otra esposa, eso significará la firma de sus sentencia de muerte ¿Para qué, pues, ponerla al corriente? El marido no desea su muerte y si se casa en secreto es para protegerla porque ella se opondría a ello y podría venirse abajo...En una situación así, nada impide al marido casarse sin revelárselo a su mujer..."


En respuesta a la pregunta "¿abren la puerta estos matrimonios a la extorsión cuando un hombre pobre se casa con una mujer joven?, Qaradawi responde lo que sigue: "La extorsión puede ocurrir también en un matrimonio ordinario. Yo he recibido cartas y llamadas telefónicas de mujeres que trabajan y cuyos maridos se embolsan su salario. El marido les impide incluso abrir una cuenta en un banco a su nombre o ayudar a su familia. En un matrimonio misyar la mujer renuncia de buen grado a algunas de sus pertenencias en favor de su marido. Eso no es extorsión".

"La mujer tiene el derecho a renunciar a algunos de sus derechos si es su voluntad...En la biografía de Mahoma se relata que Zama, la esposa de Mahoma después de Jadiya, entró en años...renunció entonces al tiempo conyugal  que le correspondía  con Mahoma en beneficio de Aisha, su bienamada joven esposa".


Sobre la cuestión de los hijos y de la vida familiar en un matrimonio misyar, Qaradawi precisa que "nada impide que haya hijos en un matrimonio misyar... ¿No existen maridos que viajan continuamente y que dejan sus hijos con su esposa? Hay también maridos que  viven  en el hogar familiar  pero que a penas ven a sus hijos. El marido vuelve en mitad de la noche cuando los niños ya se han dormido, y el está durmiendo todavía  cuando los niños se van al colegio. Se levanta a mediodía. No ve  a los niños nunca. Eso sucede, ¿Y eso provoca acaso la nulidad del matrimonio?

Notas
[
<http://pointdebasculecanada.ca/spip.php?article107>] Arabian Sex Tourism : <http://www.danielpipes.org/article/3022>.
[
<http://pointdebasculecanada.ca/spip.php?article107>] El fenómeno de las mujeres solteras que han sobrepasado la edad normal de matrimonio está enormemente extendido en las sociedades árabes. Las causas son múltiples: oposición del "tutor" de la mujer a su matrimonio en razón a costumbres tribales o a consideraciones relacionadas con el nivel social, la raza, etc. El porcentaje de divorcios es también muy elevado.

Comentario a este artículo remitido a Point de Bascule por Helios

En el Islam no existe una moral interiorizada, partiendo de que "el sentido del pecado" no existe tampoco. Lo que existe es lo Haram, esto es, lo prohibido, y lo Halal, lo permitido, y no hay que cuestionar las razones de que así sea.
La falta o el pecado consisten, pues, en transgredir una norma prohibitiva, la intención del pecador carece de toda relevancia.

El acto del matrimonio permite alzar la prohibición que recae sobre las relaciones sexuales, que fuera de él constituirían adulterio, cuyo castigo puede ir desde la flagelación hasta la lapidación.

El "nikah", la copulación dentro del matrimonio es "halal"; el mismo acto fuera del matrimonio se convierte en "zina", lo que nosotros traducimos como adulterio, y es "haram".

De este modo, un marido que agrede sexualmente a la esposa que no ha accedido a sus pretensiones, no atenta contra "la moral", pues solo está practicando el "nikah" que es halal. Y si  se le pasara por la cabeza tomar por esposa temporalmente a una niña de doce años para regalarse con un poco de "carne fresca", eso sería también halal.

Así de golpe y porrazo el turismo sexual islámicamente correcto se vuelve posible y conoce un auge cada vez mayor. Por desgracia aquel no cae bajo la férula de la ley, ya que se practica con el parapeto de matrimonios perfectamente legales y formales que respetan punto por punto la sharía.

Egipto está conociendo una ola sin precedentes de abandono de niños. Las madres víctimas de estos matrimonios temporales (contraídos casi siempre con saudíes) se apresuran a abandonar a sus bebés poco después de su nacimiento; otras intentan que les compren (literalmente)  a sus hijos durante su estancia en la maternidad, siendo frecuentemente las enfermeras las que hacen de intermediarias en este mercadeo de niños. Los destinatarios de ellos son habitualmente  mujeres estériles de buena posición, procedentes de Arabia Saudita, Kuwait o de los Emiratos, y que viven obsesionadas con el temor de que sus maridos tomen una segunda esposa. Así, fingen encontrarse embarazadas, pretextan un viaje  de recreo o para someterse a un tratamiento médico, y se desplazan a Egipto donde se agencian, a un buen precio, un recién nacido (varón en la casi totalidad de los casos) que aquellas registran a su nombre (los certificados de nacimiento de complacencia se compran) y asunto resuelto. Es ni más ni menos que el rapto de niños y el fraude erigidos en sistema.