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(artículo publicado en Journal afrik.com (
www.afrik.com) el 16 de octubre de 2006)

Túnez declara la guerra al velo
El país quiere que se aplique un decreto de 1981 que prohibe llevar el velo en lugares públicos
Lunes, 16 de octubre de 2006, Habigou Bangré
Las autoridades tunecinas se han mostrado a favor de la aplicación de un decreto de 1981 que prohíbe el uso del velo en lugares públicos, con la finalidad de hacer retroceder al islamismo. Posteriormente la policía habría quitado el velo a varias mujeres "en plena calle". Algunas asociaciones de derechos humanos y de mujeres denuncian la toma de postura del gobierno.

El miércoles pasado, el Presidente tunecino Zine El Abidine Ben Alí se manifestó contra el velo "de inspiración sectaria importada del exterior" a fin de luchar contra el islamismo. Algunos ministros le han secundado, condenando  el uso del hidjab  por las mujeres así como el de un vestido largo de algodón llamado "qamis" y para los hombres la barba. Piden además estos ministros, como el jefe del estado, que se usen los trajes tradicionales.
El velo es "un slogan político usado por un grupúsculo que se parapeta tras la religión para realizar sus designios políticos" proclamó el viernes el ministro de asuntos exteriores, Abdelwahad Abdallah. Su homólogo de interior, Rafik Belhaj Kacem, declaró por su parte que este atuendo era el "símbolo de una adscripción política que se esconde tras la religión, que es inocente de ello, y que intenta hacer retroceder la realidad de la sociedad a épocas muy remotas".

Estos ministros justifican sus inquietudes por el significativo aumento de mujeres que usan el velo. Para Khadija Cherif, presidenta de la asociación tunecina de mujeres demócratas (ATFD), el recrudecimiento es real, pero no data de ayer. En 2003, su organización denunciaba ya que "un poco en todas partes, en la calle, en la escuela, en los establecimientos públicos, nos encontramos con mujeres jóvenes y no tan jóvenes que visten a la manera islámica."

Decreto 108 contra el ascenso del integrismo

Poniendo de relieve "el derecho de las mujeres a elegir su manera de vestir", la asociación subrayaba que "este uniforme que quiere eliminar la diversidad de las mujeres, anular las diferencias, ignorar a las mujeres en tanto que individuos sexuados, es un símbolo reductor y regresivo…" Porque para ella, aquellas que llevan el velo ponen en cuestión el Código del estatuto personal de 1956, que ha hecho de Túnez,  con mucha anticipación, un país vanguardista en materia de derechos humanos.
La ATFD, que no ha cambiado de postura, considera que las mujeres que llevan el hidjab han salido de todas las clases sociales. "Desgraciadamente no existen sondeos. Pero en la medida de nuestras posibilidades nosotras hemos intentado averiguar porqué lo llevan. No se puede generalizar, pero suelen hablar de política, de reacción contra el gobierno, de la religión o de una manera de desmarcarse de los occidentales", enumera Khadija Cherif.
Precisamente para evitar que el fenómeno se extienda más es por lo que el gobierno desea que se aplique el decreto 108 de 1981, que prohíbe el uso del velo en los establecimientos públicos.  Bajo apercibimiento para las empleadas de dicho sector de ser expulsadas. Ese texto tenía por objeto impedir el ascenso del integrismo. En vigor desde 1985, bajo la presidencia de Habib Bourguiba, ha suscitado vivas reacciones de las asociaciones de derechos humanos. "Las autoridades tunecinas han impedido a las estudiantes del campus universitario de Túnez y de otras ciudades universitarias el acceso a sus facultades para hacer sus exámenes de fin de año por la simple razón de que llevaban velo", explicaba el 4 de junio de 2006, Safwa Aïssa, presidenta de la asociación Vérité-Action (Verdad-Acción), que milita principalmente por la libertad de expresión y el respeto de los derechos humanos en Túnez.

Velos arrancados "de un tirón en plena calle"
La Organización mundial contra la tortura se lamentaba, en un informe fechado en 2002, de que el decreto haya "llevado consigo la expulsión escolar de más de un centenar de niñas que se vieron consiguientemente privadas de su derecho a la educación. Además esta prohibición es ejemplo de una discriminación fundada en razones de fe y opinión".  Otras asociaciones la han criticado con dureza como una violación de la constitución y una lesión a los derechos humanos y a las libertades individuales. Tanto más cuanto, existiendo diversas interpretaciones del Corán,  puede decirse que el texto sagrado de los musulmanes ni preconiza ni prohíbe el uso del velo.

Se trata de una reacción de protesta que podría aumentar. Según el diario libanés L'Orient le Jour, "Las mujeres veladas se ven a menudo interpeladas, debiendo comprometerse por escrito a no volver a llevar el velo si no quieren perder su empleo o tener que abandonar sus estudios. Algunos testigos manifiestan haber presenciado intervenciones de policías vestidos de civiles, principalmente en Sfax (Sur) "arrancando los velos de un tirón en plena calle".
"Ninguna mujer ha venido a quejarse y yo no he presenciado nada de eso por mi cuenta, pero gente de confianza si me ha contado que algunos policías les pedían a empujones a las mujeres que se quitarán el velo. Nosotras estamos a favor de que el texto se aplique, pero no usando la violencia y la represión. Hay que explicar, hacer pedagogía, debatir. Nadie toma la palabra a parte del Gobierno, y es una pena", dice Khadija Cherif. Esta responsable asociativa teme también que la represión radicalice a las mujeres que llevan el velo y suscite un movimiento de solidaridad con ellas.