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Ayaan Hirsi Alí es una mujer de vida apasionante. Procede de Somalia, aunque durante su infancia vivió en varios países de África y Asia, como Arabia Saudí, Etiopía o Kenia. Sufrió en sus propias carnes  el maltrato que dispensa el islam a la mujer, y el oscurantismo de esta religión.  Con a penas seis años le fue practicada la mutilación genital.  En su juventud, como resultado de un proceso espiritual, se acercó a los Hermanos Musulmanes y trató de vivir con todas sus consecuencias su fe musulmana. Posteriormente, obligada por su padre a casarse con un hombre que no quería, consiguió refugio político en Holanda, donde años más tarde perdería por completo la fe. El proceso que la llevó a esta pérdida de la fe la llevó al mismo tiempo  a  convertirse en una firme activista contra las injusticias y las incoherencias del islam. El haber hecho públicamente la crítica de esta religión, le ha valido vivir amenazada y requerir protección las 24 horas del día, especialmente desde que en el año 2004 fue asesinado el director de cine Theo van Gogh por haber rodado un corto crítico con el islam, Submission, cuyo guión había sido escrito por ella. A pesar de ello ella no desfallece y continúa su lucha aunque es consciente de que no será ella quien vea los frutos de la misma, sino la próxima generación.
Su último libro Mi vida, Mi libertad, publicado por Galaxia Gutemberg, está a la venta en las librerías españolas. También se puede conseguir en:

 
Casa del Libro
Ayaan Hirsi Ali, "fundamentalista de la ilustración", en su reforma del Islam
Por Carol Weaver
Nueva York
30 de enero de 2007

Primera Parte

En 2004, la retransmisión en Holanda del cortometraje Submission criticando el trato que reciben las mujeres en virtud del Islam tradicional,  dio lugar al asesinato del director de cine holandés Theo Van Gogh. El extremista islámico que mató a Van Gogh dejó una nota sujeta a su cuerpo con un cuchillo en la que designaba a la guionista de la película, la somalí Ayan Hirsi Alí, como su siguiente víctima.

Alí era entonces miembro del parlamento holandés y una gran crítica del Islam fundamentalista, autora de libros como: The Caged Virgin: An Emancipation Proclamation for Women and Islam. Tras reiteradas amenazas de muerte, Hirsi Alí renunció a su escaño en el parlamento holandés el pasado año, y se trasladó a vivir a los EEUU. Recientemente ha mantenido una entrevista con VOA, en la que nos explica como el ataque terrorista del 11 de septiembre la condujo a lo que ella denomina un ateismo musulmán.

Ayaan Hirsi Ali: "Esto se ha producido dentro de mi fe y mi fe es el Islam. Y pensé: no estoy de acuerdo con esto; y eso me llevó a un conflicto de conciencia. ¿Acaso estoy de acuerdo con lo que se hace en nombre del Corán, ya que este precisamente el que citan textualmente Bin Laden y Mohamed Atta? ¿Estoy de acuerdo con mi Dios o en desacuerdo con él? Y si estoy en desacuerdo, sé que me estoy ganando el infierno. Por lo tanto tengo que resolver este problema en primer lugar.

Periodista: Pero muchos musulmanes respondieron al 11 de septiembre diciendo: "Ellos hicieron eso en nombre del Corán, pero estaban equivocados, eso no es el Islam".
Bien, estaban equivocados,  es cierto que el hecho de matar a civiles de forma indiscriminada está mal y todos estamos de acuerdo en ello. Pero las referencias textuales al Corán están ahí. Y mi opinión es que nada cambia por el hecho de que se cierren los ojos a la realidad.  Y solo podremos evitar que otros jóvenes suscriban esos textos equivocados del Corán, si aceptamos que estos incitan a la violencia y a la dominación y que están en el Corán, e intentamos reformar  y cambiar todo eso. Esa es mi opinión.

Sin embargo, más que pedir su reforma,  sintió  usted que ya no podía creer en ello por más tiempo?

Yo tomé una decisión - y se trata de una decisión privada, no estoy propagando el ateismo- pero yo decidí que no puedo creer en la existencia del cielo y del infierno ni en el más allá. Porque, sinceramente, me di cuenta que aquello representaba el mayor miedo al que me enfrentaba cuando me planteaba este conflicto de conciencia.  A fin de tener asegurado un buen lugar en el más allá, de ir al cielo, no me atrevía a desafiar a Dios. Y lo que hice fue que decidí desafiar lo que estaba escrito en el Corán diciendo: no deseo ser parte de una orgía de sangre. No deseo participar en una dominación. Quiero vivir y quiero que otros vivan, me encanta la vida y me encanta la vida en la tierra. Esto es algo que yo reivindico para mi misma, pero no proclamo que todos los musulmanes tengan que hacerse ateos.

No obstante, usted ha sido muy crítica con el islam e incluso con el Profeta

Si, le Profeta Mahoma dice que el es un ejemplo para todos nosotros y en todo tiempo, no solo en el siglo séptimo sino en el siglo veintiuno. La Humanidad ha cambiado. Podemos tomar como ejemplo al Profeta Mahoma en todo aquello que es moralmente aceptable, como la hospitalidad, como el ser considerados con los pobres y ancianos. Pero no quiero seguir el ejemplo del Profeta cuando dice: matad a los infieles, tendedles una emboscada y tomad sus pertenencias. O que las esposas desobedientes deben ser golpeadas. O cuando divide el mundo entre creyentes y no creyentes. No quiero seguir al Profeta Mahoma en esa clase de moralidad.

Por lo tanto usted no tomaría cada cosa que el dice literalmente, sino más bien metafóricamente...

Se puede tomar eso en sentido metafórico. Se puede decir: voy a tratar de ver parte de su comportamiento, como el hecho de casarse con una niña de 9 años, dentro del contexto de la moral dominante en el siglo séptimo en esa parte del mundo. Ahora hemos evolucionado. Podemos decir: no vamos a juzgar la moral del Profeta Mahoma retrospectivamente, pero tampoco vamos a seguir esa moral. Pero si dirigimos nuestra mirada a los países árabes donde se casa a niñas pequeñas con hombres mayores, todos ellos lo justificarán diciendo que "así" lo hizo también el Profeta y que ellos siguen el ejemplo del Profeta.

Y sin embargo muchas personas que son musulmanas consiguen obviar ese problema evitando pensar, simplemente, en el hecho literal del matrimonio con una menor de nueve años. Y para ellos debe ser muy doloroso oír como usted critica a la persona a la que ellos veneran por encima de todo.

Entiendo lo que me dice. Pero déjeme que insista en el caso de una niña de nueve años que vive en Arabia Saudí o en Jordania, que es violada noche si noche no, por un hombre 20 o 30 años mayor que ella, y este hombre se justifica a si mismo con el ejemplo del Profeta. No quiero insultar ni ofender a otros musulmanes. Solo quiero decir, que si queremos cambiar prácticas injustas que se realizan en nombre de la fe, la única manera de abordar el tema será diciendo: miremos a aquellos que están sufriendo. Y estos son las jóvenes que están siendo violadas, las comunidades minoritarias de judíos o de cirstianos.

Nosotros queremos sostener nuestros derechos aquí, en países en los que los cristianos o no musulmanes en general son mayoría. Y lo estamos haciendo bien. Pero cuando se vuelve la mirada a los países musulmanes, a los países árabes musulmanes, podemos observar como son amenazadas las minorías. Y todo ello se hace en nombre de la fe. Yo solo reclamo los mismos estándares morales. Juzguémonos a nosotros mismos como juzgamos a los demás.

¿Cómo llegó usted a escribir el guión de Submission, que condujo a la muerte de su director?

Theo Van Gogh.

Se me había desafiado diciendo que el Corán solo dice cosas maravillosas acerca de las mujeres. Pero yo crecí con el Corán, por lo tanto sé exactamente qué dice el Corán y sé donde encontrar esos versos en particular en los que, por ejemplo, Dios dice a los maridos, "Cuando temáis desobediencia, advertid a vuestras esposas, dejadlas solas en sus lechos y golpeadlas".  Y ha habido imanes en España, Francia, Holanda e Inglaterra que han predicado en sus mezquitas y que han dicho que se golpee a la esposa desobediente. Por eso yo tomé versos como esos y los inscribí en los cuerpos de las mujeres, actrices, que de este modo dibujaban la imagen de una mujer golpeada, o de otra que había sido violada.

Segunda Parte

En una conferencia de prensa en febrero pasado, Ayaan Hirsi Ali, entonces miembro del parlamento holandés, habló en defensa de las caricaturas danesas que representaban al profeta Mahoma. "Estoy aquí para defender el derecho a ofender", dijo, "Esos periódicos y canales televisivos deberían avergonzarse de no haber tenido el coraje  de mostrar a sus lectores las caricaturas que han suscitado este problema. Estos intelectuales viven de la libertad de prensa, pero aceptan la censura." Y continuó atacando a los políticos europeos, incluyendo el primer ministro de su propio gobierno, que no se enfrentó a lo que según ella eran solicitudes de regímenes tiránicos para que las caricaturas fueran eliminadas.

Se trataba de una declaración característica de una mujer que se  califica a si misma de "fundamentalista de la ilustración", que siente la máxima veneración por la libertad de expresión y para quien las amenazas de muerte constituyen solo un acicate para decir lo que piensa nuevamente.
Ella toma asiento para una entrevista con VOA en un reciente viaje a Nueva York.


Periodista: ¿Piensa usted que hay un islam progresista que se encuentra en un estadio formativo en estos momentos?

Ayaan hirsi Ali: "El Islam, como cualquier otra confesión, pasará por un proceso de evolución. Actualmente creo que se encuentra en mitad de esa evolución. Hay bastante caos, transformaciones y violencia que están teniendo lugar dentro del Islam. El problema es que, a diferencia de lo que ocurre en el cristianismo, no existe una autoridad ni una jerarquía que pueda afirmar que se ha pasado al siguiente estadio. Por lo tanto no sé como vamos a resolver el problema de organización.

Pero lo que me hace sentirme optimista es que, por ejemplo, desde el 11 de septiembre, el número de libros sobre el Islam que se ha publicado, ya sea por musulmanes o no musulmanes, excede en número a los publicados sobre esta materia desde el año 900. Con tal agitación intelectual me siento optimista en cuanto a que el Islam evolucionará hacia algo más humano.

Si todos los musulmanes que sienten lo mismo que usted hablaran ¿No se produciría inmediatamente una guerra civil? Quiero decir, no hay forma de que cada gobierno que existe en el mundo pueda garantizar protección de cada musulmán progresista que expresara su pensamiento.

Hasta cierto punto tiene usted razón. Los cambios sociales, cuando son repentinos y revolucionarios, llegan con una gran dosis de violencia. Pero los cambios pueden también ser graduales. Y yo hablo y actúo en un contexto en el que existe el imperio de la ley, y en el que la gente no tiene que afrontar necesariamente una respuesta violenta. Sé que si estuviera diciendo lo que digo en Arabia Saudí, Sudán, Pakistán, Somalia...., ahí las cosas son completamente diferentes. Eso es algo que yo entiendo.

Pero yo estoy diciendo que hay que empezar en alguna parte. Y en este mundo global en el que vivimos con Internet y las tecnologías de la información, lo que decimos llega a millones de personas, yo sigo creyendo que hay muchos de mis correligionarios musulmanes que viven aquí, que pueden y deberían decir lo que piensan y que no sufrirían por ello tanto peligro como sus hermanos y hermanas que están en países donde no existe libertad de expresión.

Usted ha dicho que Bush y Blair más que hablar acerca de propagar la democracia, deberían pensar en términos de propagar la libertad de expresión y los valores de la Ilustración, la racionalidad ¿Puede explicar que entiende por eso?


Yo creo que la democracia es producto del reconocimiento de que el ser humano es libre, y con ello no solo entiendo que esté físicamente libre de cadenas, sino mentalmente libre. Y si respaldamos la libertad de expresión, entonces yo puedo acercarme a ti y convencerte, usar la persuasión contigo, sin necesidad de recurrir a la violencia, lo que creo que es importante. Entonces podremos formar un movimiento, formar un partido, y el otro grupo puede formar otro grupo, y de esta manera la democracia llegará.

Da la impresión de que en usted  se produjo ese cambio mental y sentimental esencialmente debido a lo que está sucediéndole a las mujeres, y a como usted ve la situación de las mujeres bajo el Islam e incluso las costumbres sexuales. Me consta que usted es una defensora de los derechos de los homosexuales.

Si, yo defiendo los derechos individuales y eso incluye también los derechos de los gays. No se trata solo de los derechos de las mujeres musulmanas. Conozco el trato que reciben las mujeres en China, donde se sigue la política de permitir un solo hijo, y eso de hecho ha llevado a que se abandone a las niñas. Me consta que en la India las mujeres que pertenecen a una clase inferior reciben un trato terrible, y que eso se justifica en el nombre de una su propia cultura o su propia fe. Yo he visto y he hablado con africanos que no son musulmanes y que practican la mutilación genital, por ejemplo. Por lo tanto no se trata solo del Islam. Pero lo que uno ve es que, excepto en los países occidentales todas esas otras culturas parecen celebrar el maltrato y el abuso de las mujeres y lo justifican en nombre de su cultura, o lo dan por sobreentendido. Y eso hay que cambiarlo.

¿Se siente usted esperanzada respecto a la posibilidad de que el Islam radical sea frenado  o ve su expansión como algo inexorable y que viviremos amenazados por el Islam y usted pasará el resto de su vida bajo una fatua?

Yo voy a pasar el resto de mi vida bajo una fatua. Desgraciadamente yo no veré los frutos de mi obra y de mi activismo. Creo que esto será algo de lo que disfrutará la próxima generación. Pero fíjese en gente como Martin Luther King. Es la generación posterior a él la que está gozando de los frutos de su lucha. Y yo hoy puedo gozar, en otros aspectos, de los frutos de la lucha de otras personas en el pasado a favor de los derechos de la mujer, la igualdad de las razas y los derechos de los individuos en general. Y yo simplemente creo que es una etapa que debemos superar.

Usted opina que el Islam debe desembarazarse del la idea de Infierno ¿Por qué es eso tan importante?

Porque creo que el impedimento más importante que hay cuando se produce un conflicto de conciencia entre el musulmán creyente y los textos sagrados, es siempre el infierno. Yo he hablado con miles de musulmanes que son personas compasivas, que no quieren matar a nadie. Ellos no desean convertirse en enemigos de los no creyentes, o ver a estos como enemigos, a los no musulmanes como enemigos. Pero ahí está siempre ese impedimento, la amenaza del infierno.


Si desobedeces a Dios, entonces irás al infierno. Por lo tanto ¿qué vas a elegir la comodidad de tener un amigo infiel aquí en la tierra, o sufrir el fuego eterno del infierno? Por tanto creo que hay que prescindir del dogma del infierno, del dogma del más allá.

¿Siente haber convertido su vida en algo que no puede realmente controlar por completo? ¿Desearía poder volver a llevar una vida normal  y dejar de estar en peligro?

Si, es algo que deseo, pero yo también sabía cuando me metí en esto que, es como la mujer que decidió sentarse en el autobús (Rosa Park,  en los sesenta, cuando tenía lugar el movimiento por los derechos civiles en EEUU). Tu ya tienes que vivir asumiendo las consecuencias de haberte sentado. Y yo tengo que perseverar..., tengo que vivir asumiendo las consecuencias de haberme puesto en pie."